La dedicación de una madre

La mayoría de la personas que han llegado a ser algo en la vida, que triunfaron en alguna forma, cuando examinaron su pasado, encuentran en casi todos los casos, la hermosa realidad de la influencia maravillosa de una madre que supo inspirarlos, que supo confiar en ellos, brindarles su apoyo y estimularlos al progreso, el éxito y el triunfo.

Hay miles de casos que se podrían citar como ejemplo. Tenemos el caso de este joven que siendo niño ya debió trabajar largas horas en una fábrica de Nápoles en Italia. Fue en esas circunstancias mientras trabajaba que soñaba con llegar algún día a ser un gran cantante. Su madre estaba muy orgullosa de las aspiraciones de su niño, por lo que decidió a los 10 años de edad a llevarlos a un maestro de canto. Esta es una madre con una ilusión sin sentido, pensó el maestro de canto, porque luego de escucharlo, el maestro le dijo: -“Tú no puedes cantar. Ni siquiera tienes voz. Tu voz se oye tosca y no sirve.”

Muy desconsolado el muchacho se sintió muy desanimado. Pero su madre tenía visiones de grandeza para él. Ella estaba convencida del talento de su hijo. Aunque eran muy pobres, le puso su brazo en su hombre y le dijo en tono positivo: -“Mi muchacho, yo haré todo el sacrificio que sea necesario para pagar las lecciones de canto que sean necesarias para que tú llegues a ser un gran cantante.” Y sí, fue mucho el sacrificio que ella hizo y él también. Pero la confianza y la perseverancia de esta madre trajo sus frutos con el tiempo. Aquel muchacho llegó a ser el gran cantante de todos los tiempo: ENRICO CARUSSO.

Los primeros años de la vida son cuando el corazón y la mente son susceptible más que en cualquier otro momento de la vida, a la enseñanza que se les imparte. Y la madre, durante esos primeros años de la existencia humana, tiene un puerta abierta y una oportunidad de oro, para ofrecer a esos corazones y vidas, una formación que quedará allí por el resto de su existencia.

Una buena madre, como también un buen padre, tienen un valor tan grande que no se puede medir con números o valores materiales. El sabio Salomón dijo: “Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Su valor es mayor que los rubíes.” (Prov. 31:10)

El apóstol Pablo el escribirle al joven Timoteo menciona que “desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras…” (2 Tim. 3:15) y explica la razón: “la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice.” Hubo dos mujeres que cumplieron una elevada misión con este joven Timoteo. Diariamente fueron sembrando en ese corazón tierno la fe y el amor a Dios. Fueron mentores de este talentoso joven que llegó a ser un gran líder y siervo de Dios.

MADRES: considerad la gran oportunidad que se presenta para expresar diariamente confianza y reconocimiento en las buenas cualidades que hay en sus hijos. Es verdad que también hay que luchar con los errores y equivocaciones que ellos cometen. Pero no dejéis que esa realidad no les permita ver el potencial glorio- so que todos tienen más allá de sus fracasos y equivoaciones.

Aprendamos a reconocer sus virtudes y talentos y sepamos estimular lo grande, lo nombre y lo hermoso que hay en todo hijo e hija como lo hizo la madre de Enrico Carusso. Pidamos cada día al Todopoderoso nos conceda sabiduría para esta solemne labor. PORQUE ASI DARA GUSTO VIVIR.